Las cifras entregadas esta semana por la Dirección General de Aguas (DGA) constituyen una noticia alentadora para Ñuble. El pronóstico de deshielo para la temporada 2026-2027 proyecta 2.264 millones de metros cúbicos, un volumen que supera en 172% lo estimado para el periodo anterior y que se ubica 36% por sobre el promedio histórico.

A ello se suma un 77% de ocupación para riego en el embalse Coihueco y mejores condiciones de precipitaciones, nieve y caudales registradas durante este año. Para una región cuya agricultura depende estrechamente de la disponibilidad de agua, estos antecedentes permiten mirar los próximos meses con mayor tranquilidad.

También representan un alivio para los ecosistemas, los sistemas de abastecimiento y las distintas actividades productivas que requieren de este recurso. Después de años marcados por una persistente escasez, disponer de una mayor reserva hídrica es, sin duda, una buena noticia. Pero precisamente por el carácter excepcional de estas cifras conviene mirarlas con perspectiva.

Un buen año hidrológico no equivale al término de la sequía estructural que ha afectado durante más de una década a buena parte del territorio central del país. La mayor disponibilidad proyectada para esta

Fuente original: La Discusión

Pulso Angelino

Información local, cercana y útil para nuestra comunidad.